
Solsticio de verano y yoga: significado, 108 Saludos al Sol y Día Internacional del Yoga
Silvia Ghigliazza
Profesora de Yoga
Hay un día, cada año, en que el sol parece detenerse a mirarnos un instante más: es el solsticio de verano, el día más largo del año. La luz alcanza su culmen, el verano comienza oficialmente, y desde siempre el ser humano siente que es un momento especial. El yoga, que con el sol tiene un vínculo antiquísimo, lo celebra a su manera.
Qué es el solsticio de verano
El solsticio de verano cae alrededor del 21 de junio en el hemisferio norte (entre el 20 y el 21, según el año). Es el momento en que el sol alcanza el punto más alto en el cielo y nos regala el día con más horas de luz. La palabra misma lo cuenta: 'solsticio' viene del latín sol (sol) y sistere (detenerse) — el sol que, por un instante, parece detenerse. Simbólicamente es un instante de plenitud: todo lo que está creciendo llega a su apogeo.
El significado del solsticio en el yoga
En el yoga el sol no es solo una estrella: es símbolo de vida, energía y consciencia. Es Surya, el principio luminoso que alimenta cada cosa. Practicar en el día del solsticio significa alinearse con este culmen de luz: agradecer por la energía recibida, renovar la propia intención y soltar lo que ya no sirve, justo cuando la naturaleza está en el máximo de su esplendor.
No es casualidad que muchas tradiciones marquen los solsticios y los equinoccios con ritos de gratitud y renovación. El yoga lo hace con el cuerpo y con la respiración: transformando el movimiento en una ofrenda a la luz.
Personalmente, es uno de mis momentos preferidos del año. Practicar mientras el sol sube, sentir la piel calentarse con cada saludo, recordarme que después de cada noche — incluso la más larga — la luz siempre vuelve: el solsticio, para mí, es una promesa cumplida. Y celebrarlo en la esterilla es mi forma de dar las gracias.
Los 108 Saludos al Sol: la tradición
La forma más querida de celebrar el solsticio es una mala de Saludos al Sol: 108 Surya Namaskar realizados uno tras otro, como una larga meditación en movimiento. El Saludo al Sol es una secuencia fluida que entrelaza respiración y movimiento, calentando y despertando todo el cuerpo — un verdadero homenaje al sol.
Pero ¿por qué precisamente 108? Es uno de los números más sagrados de la tradición yóguica e india. Lo encuentras en los malas, los collares de meditación compuestos por 108 cuentas; se dice que son 108 las nadis (los canales energéticos) que convergen en el corazón, y 108 los nombres de lo divino. Un número que representa la totalidad, el cosmos, el viaje del individuo a lo absoluto. Completar 108 Saludos al Sol es una pequeña hazaña física y espiritual: intensa, meditativa, capaz de dejarte vacía y a la vez llena.
Y si 108 te parecen muchos — ¡lo son! — recuerda que la tradición se honra también con un número más pequeño: 12, 27 o 54 Saludos al Sol son igual de significativos. Cuenta la intención, no el recuento.
El 21 de junio: el Día Internacional del Yoga
No es casualidad que precisamente el 21 de junio sea, desde 2015, el Día Internacional del Yoga. La idea fue propuesta por la India y acogida por las Naciones Unidas, que en diciembre de 2014 proclamaron oficialmente esta efeméride. La fecha elegida no es casual: el solsticio de verano, el día más largo del año, tiene un significado especial en muchísimas culturas y es símbolo de luz y de renovación.
Desde entonces, cada 21 de junio, millones de personas en todo el mundo desenrollan la esterilla juntas — en plazas, parques, playas — para celebrar el yoga como herramienta de bienestar, equilibrio y paz. Es, en cierto sentido, el día en que la 'sala' del yoga se convierte de verdad en el mundo entero.
Cómo celebrar el solsticio (también en casa)
No hacen falta eventos especiales para honrar el solsticio: bastan tu esterilla y un poco de presencia.
- ●Practica al amanecer o por la mañana, cuando la luz es nueva: incluso unos pocos Saludos al Sol bastan.
- ●Abre con una intención: ¿qué quieres cultivar en esta estación de luz?
- ●Concédete una mala de Saludos al Sol — 12, 27, 54 o 108 — como meditación en movimiento.
- ●Cierra con unos minutos de gratitud y silencio, soltando lo que ya no sirve.
- ●Si puedes, practica al aire libre: siente el sol en la piel y la respiración que se alarga.
Yoga en Ibiza para el solsticio: mi diario
Te cuento cómo me preparo para guiar dos prácticas para el solsticio en Ibiza, entre el bosque de Sant Josep y el estudio Yoga punto can-pal.
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En el hemisferio norte cae alrededor del 21 de junio (entre el 20 y el 21, según el año): es el día más largo del año y marca el inicio astronómico del verano.
108 es un número sagrado en la tradición yóguica: tantas son las cuentas de un mala de meditación y, se dice, las nadis que convergen en el corazón. Completar 108 Surya Namaskar es una meditación en movimiento que celebra la luz.
El 21 de junio. Fue proclamado por las Naciones Unidas en 2014 y celebrado por primera vez en 2015, eligiendo precisamente el día del solsticio de verano.
No. Puedes honrar el solsticio también con 12, 27 o 54 Saludos al Sol, o simplemente con una práctica consciente al amanecer. Cuenta la intención, no el número.
El solsticio nos recuerda algo sencillo: como el sol, también nosotros podemos brillar sin pedir nada a cambio. — Silvia
















